En las estadísticas oficiales culturales existen muchos
datos muy reveladores sobre el consumo cultural actual, pero debido a las
circunstancias en las que vivimos he decidido profundizar en el gasto público
que destina nuestro país a la cultura. Los indicadores relativos al gasto
público en cultura realizado por la Administración General del Estado, por la
Administración Autonómica y por la Administración Local indican que, en el
ejercicio 2011, el gasto liquidado en cultura por la Administración General del
Estado se situó en 957 millones de euros, por la Administración Autonómica en
1.483 millones de euros y por la Administración Local en 3.397. Estas cifras
suponen descensos interanuales cifrados en el 8,9%, 16,2% y 16%,
respectivamente.
En mi opinión invertir
en cultura significa invertir a largo plazo, pero eso no siempre parece
entenderse. En momentos de crisis es necesario recortar, y actualmente en
España se han recortado los pilares básicos de una sociedad como son su cultura
y su educación. Puede que estas no nos den beneficios a corto plazo, pero lo
acabaran haciendo. Si cada día resulta más caro ir al cine y al teatro, si
nuestras bibliotecas no se actualizan, si siguen subiendo los precios de las
carreras universitarias; cada día menos personas podrán permitirse acceder a
ellas. Esas personas a las que estamos privando de un amplio nivel cultural son
la base de nuestro país, y estamos haciendo esa base cada vez menos solida. La
cultura no es un artículo de lujo, la cultura es un derecho que todos tenemos.







No hay comentarios:
Publicar un comentario